Borracho corredor oscuro, es un zaguán de una fiesta olvidada, una fiesta donde te das cuenta que hace rato no hay música; solo quedan unas pocas palabras susurradas con el desgano de la fiesta cercenada, donde todo acabó en el momento más infame de la borrachera y solo queda dar el pésame e irse.
Estás ahí, es una penumbra casi de amanecer, donde se siente frío por primera vez, donde en algún punto desorbitado, desordenado, quedás con ella en esa penumbra, en ese turbio momento donde nadie tiene nombre, el momento para siempre inconcluso de la catarsis. Se ríen, se soban, hay aliento, ron, cigarros, algún halls añejado hasta un nivel casi etílico, sudor viejo ya frío de algún baile innecesario, pero cercano.
Alguien abre la puerta, es de noche, la luz que esperabas del amanecer, la fulgurante acepsia lechosa nunca entra y sabés que tenés un ínfimo instante para besarla, para besarla rico, antes de que la ensardinada horda de humanos alrededor tuyo se desbande a respirar un poco de smog.
Y si.
La agarrás de la cintura, le ponés los labios y un poco de la lengua en su boca un poco desprevenida, un poco no, sentís sus dientes y suena en un segundo peter gunn mambo de Jack Constanzo and his orchestra y te empujan hacia el frio primitivo.
Aquí el link http://www.youtube.com/watch?v=LuKQ-0P7mCs
jueves, 18 de agosto de 2011
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